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Leche y café: combinación perfecta en tu taza


Leche y café, parece algo sencillo. Es más, un “café con leche” es algo que todos y todas tenemos muy presente y sabemos perfectamente cómo nos gusta pero ¿será mi café con leche perfecto igual que el tuyo? Probablemente no 🙂 En esta entrada del blog vamos a hacer una inmersión en algo tan básico pero a la vez tan difuso como es la combinación perfecta de café y leche de vaca para crear el café con leche perfecto. ¡Allá vamos! 

La fusión perfecta: leche y café para amantes del sabor.

¿Tienes que ser amante del sabor intenso para disfrutar de un café con leche? Un poquito sí 🙂 Quizá tu paladar ya esté más que acostumbrado pero la intensidad del café sumado al sabor de la leche de vaca (sobre todo si es leche entera) es un intenso placer para el paladar que se ha extendido por medio mundo. Café latte en Estados Unidos, Flat white en Australia, Capuccino en Italia, el Wiener melange en Austria o el Café au lait en Francia, pero ¿existe la receta perfecta? ¿Cómo es la taza ideal de café con leche? Vamos a quedarnos en el territorio español para intentar descifrar cuál es nuestra fórmula perfecta. 

Leche en el café: cómo lograr la taza ideal. 

Entramos en terreno pantanoso 🙂 porque no hay consenso en la medida exacta entre el café y la leche, pero en Leche Celta vamos a posicionarnos a favor de quienes dicen que en España el café con leche es 50% café y 50% leche. Así que (nos la jugamos y) afirmamos que estos son los pasos a seguir para conseguir un café con leche perfecto: 

  1. Lo primero, la elección del recipiente. Lo más tradicional apunta a una taza de café de forma cónica de unos 150-200 ml de capacidad.
  2. Si estamos en casa, calentamos la leche de vaca en un cazo, controlando el punto exacto de temperatura para que no llegue a ebullición y se convierta en nata. 
  3. Si perteneces al mundo hostelero, calienta la leche en una jarra de acero inoxidable con el vaporizador para generar en la leche una capa cremosa de espuma. “Una emulsión sedosa” dicen los profesionales del café, “no tan densa como la espuma de un café latte estadounidense”. 
Leche y café
  1. El café, ya sea en cafetera de hostelería o en cafetera italiana en casa, lo elaboramos con café de calidad para incidir en la intensidad del sabor de un buen café. 
  2. Café listo, leche caliente, ¡vamos a servir! Echamos primero el café recién infusionado poco a poco en la taza. 
  3. Sobre el café y con la taza inclinada, dejamos caer la leche a unos 5 cm de altura para que penetre bien en el café. 
Leche y café
  1. ¿Las medidas? Como hemos adelantado, 50% café, 50% leche. Aproximadamente 70 ml de café y 70 ml de leche de vaca. 
  2. Ahora, con la taza en las manos, siente su calor y su aroma y disfruta muuuuuu’cho de cada sorbo de esta obra maestra. 

Sabores que despiertan tus sentidos en cada sorbo. 

Basta decir que la clave de un café con leche es la elección de un buen café, de sabor intenso, que nos ofrezca una mezcla exquisita, usar agua de calidad, que la cafetera está muy limpia y que la leche de vaca (ejem, ejem) sea de gran calidad y sabor como la leche Celta Entera o nuestra leche Especial Hostelería.

Así garantizas que el resultado final sea el de un café con leche de vaca con cuerpo y sabor intensos.
Nos han entrado unas ganas muy intensas de un café con leche, ¿y a ti? 

5/5 - (1 voto)
Leche de calidad y
muuuuu rica de sabor.

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