En Celta trabajamos cada día para avanzar hacia un modelo más sostenible, no solo en la producción, sino también en el final de vida de nuestros envases. El reciclaje en casa es una parte esencial de ese proceso, ya que permite que los materiales se recuperen y vuelvan a convertirse en nuevos recursos.
Aunque a simple vista muchos envases parecen un único producto, en realidad están compuestos por distintos materiales que deben separarse o gestionarse correctamente para facilitar su reciclaje. Entender cómo hacerlo bien es clave para que el sistema funcione de forma eficiente.
Briks, botellas y tarrinas: contenedor amarillo
Los briks y botellas de leche y las tarrinas de queso de untar deben depositarse en el contenedor amarillo, ya que forman parte de los envases ligeros. Lo recomendable es limpiarlo, plegarlos para reducir su volumen y dejarlos con el tapón enroscado (en el caso de briks y botellas), lo que facilita su transporte y posterior tratamiento.
Films plásticos: contenedor amarillo
Los films plásticos exteriores que protegen los packs de nuestros productos también deben ir al contenedor amarillo. Aunque su función sea principalmente de embalaje, también forman parte del conjunto de envases ligeros y pueden reciclarse junto a ellos.
Asas, cajas y separadores de cartón: contenedor azul
Los componentes de cartón, como cajas, asas o separadores, deben ir al contenedor azul. Es importante evitar que estén contaminados con plástico o restos de otros materiales, ya que esto dificulta su reciclaje.
La importancia de separar correctamente cada parte
Uno de los puntos más importantes es no tratar todo el envase como un único residuo. Separar correctamente los distintos materiales ayuda a que cada uno siga su flujo adecuado dentro del sistema de reciclaje. Esto mejora la calidad del material recuperado y facilita su reutilización en nuevos productos.
Envases vacíos, no necesariamente limpios al detalle
No es necesario lavar los envases en profundidad, pero sí deben estar completamente vacíos. Evitar restos de producto ayuda a prevenir problemas en las plantas de selección y reciclaje.
Pequeños gestos que suman mucho
Reciclar correctamente los envases es una acción sencilla en el día a día, pero con un impacto significativo. Permite reducir la cantidad de residuos que terminan en vertedero, optimiza el uso de recursos y contribuye al desarrollo de una economía más circular.
En conjunto, estos pequeños gestos cotidianos ayudan a que el ciclo del envase no termine en casa, sino que continúe en forma de nuevos materiales y productos.